
La productividad de una organización descansa en las personas que componen los diferentes equipos de ésta. Nada nuevo bajo el sol.
Para que cada participante haga su trabajo con profesionalismo, más allá de su quehacer profesional, requiere de habilidades que le permitan interactuar con sus compañeros y darle sentido a las tareas que le han asignado. En la interacción adecuada y oportuna se encuentra el éxito para completar tareas y afrontar retos, y no siempre están desarrolladas, actualizadas o, en el peor de los casos, simplemente detectadas.
Inteligencia emocional, asertividad, comunicación, liderazgo son tan sólo algunas de las habilidades que la capacitación empresarial pone al alcance de los trabajadores para desarrollarse, aspirar a tener responsabilidades mayores, a trascender.
En los hombros del capacitador está la responsabilidad de transmitir adecuadamente la información, producto de su experiencia; lograr que el participante se responsabilice de sí mismo, y de los demás; de entregar información valiosa que modifique conductas y, por supuesto, entornos. Su injerencia en la construcción de un clima laboral adecuado es fundamental. Pero la responsabilidad no es solo suya.
Contratar capacitación es un reto aparte. ¿Te dedicas a adquirir servicios de capacitación? Quien esté al frente de tus colaboradores necesita un ADN muy particular: el ADN del capacitador.
Comunicador puntual
Al desarrollar un programa de capacitación, se tiene mucho qué decir. El contenido y lo planeado orillan a eso. Sin embargo, el capacitador deberá tener desarrollada su habilidad para comunicar: no interrumpir, cuidar sus gestos para no enviar mensajes erróneos, escuchar con interés genuino, privilegiar a los demás y saber tomar decisiones oportunas respecto de cómo desarrollar una conversación, mantenerse erguido, comunicar seguridad y mantener contacto visual oportuno.
Tolerante a la diferencia
En la actualidad, encontrar grupos diversos es la norma: el capacitador debe estar preparado para afrontar, respetuosa y profesionalmente, las diferencias políticas, sexuales, culturales, de edad. Necesita desarrollar la habilidad de comprender que, frente a sí, existe un universo cuya diversidad debe cultivarse como lo más preciado. No engancharse debe ser su máxima y necesita ponerla en marcha a cada instante. Es retador, lo sé, pero es un diferenciador trascendental.
Inspirador
Cuando se es convocado a asistir a un aula con el objetivo de capacitar personas, se debe saber, con certeza, que nadie quiere a un engreído, intolerante, prepotente, apático o egocéntrico. Cada palabra que sea dicha debe tener un objetivo: informar e inspirar a los participantes a mejorar en todos los terrenos posibles. Contar con una persona que irradie energía positiva ayudará a que los involucrados en el proceso de capacitación estén abiertos a recibir información y a participar de las actividades programadas para el logro del objetivo.
Agente de cambio
El capacitador necesita estar preparado para adaptarse a las condiciones que la realidad le presente. Y necesita, a través del ejemplo, ser agente de cambio en la sociedad en la que vive. Esto requiere, entre otras cosas, ser un aprendiz eterno, valorar el aprendizaje en todas las circunstancias, identificar oportunidades por doquier e invitar, con su energía, a coadyuvar a los participantes a comprender que lo que pasa en los pasillos de las organizaciones nunca es estático.
Querer servir
No se capacita personas para cumplir con una obligación laboral. Se hace para ayudar a los demás a mejorar en las habilidades que necesitan para desarrollarse. Una persona con convicción y pasión por desarrollar personas sabrá que, en el camino, se desarrolla en paralelo.
El capacitador es un estudiante de por vida. En su ADN está saber que la única forma de fortalecer lo aprendido es compartiéndolo, sin reservas.
Si usted elige a quienes capacitan a su personal, pregúntese si tiene al equipo correcto.
Téngalo presente: la capacitación empresarial no es un lujo, sino una necesidad estratégica. Las empresas que inviertan en el desarrollo de sus equipos estarán mejor preparadas para enfrentar los desafíos del futuro, adaptarse a los cambios y liderar en sus industrias.
¿Está listo para transformar su organización?
Estamos listos para escuchar con atención tus necesidades de capacitación y acompañarles en el desarrollo del talento humano de las personas que le dan sentido a su empresa.
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